Tony

O de cómo la rebeldía no es un buen ingrediente (Estados Unidos, 2026, 106 min)

Tony, dirigida por Matt Johnson, es otro biodrama, pero me parece que por la naturaleza del personaje hay que verlo en su momento. Viajamos a Provincetown, es la década de 1970, donde un joven de diesinueve años (Dominic Sessa), trata de sostener una mentira en pro del amor. Quizá la diferencia entre una vida simple y una excepcional radica en el amor, en la pasión y la entrega a la vida, pero hay de entregas a entregas… Porque la rebeldía sin sentido llega a pasar la factura y la cuentas hay que pagarlas. Al no tener dinero Tony, además de una golpiza tiene que trabajar en un restaurante para poder continuar con su deseo, que lo repite una y otra vez: escribir un libro. En el restaurante pocos saben del deseo de Tony pero su llegada a la cocina será un golpe de realidad que lo ira llevando a nuevos experiencias no todas en plena conciencia y madurez pero al parecer el entorno desde aquél entonces había visto algo en ese adolescente soberbio, altanero y hasta un poco narcisista.

La trama escrita Todd Bartels, Lou Howe y Matt Johnsonpor no es más que un viaje del héroe que se traduce en la transición a la madurez y alcanzar verdaderamente la mayoría de edad, pero en el camino la resitencia a una posible alienación y la absurda creencia que nuestro protagonista no volvería a pisar una cocina después de este trabajo resulta más alla de predecible, curioso para entender quizá lo que sería despues Antonhy Bourdain, por otra parte y de cierta forma como una especia de homanaje al estilo de sus crónicas vemos a los demás personajes con una profundidad no tan habitual cuando la estrella claramente lleva el nombre de la película. Sin embargo la figura del Chef, interpretada por Antonio Banderas es una de las sustramas más interesantes porque quizá en ella proyectamos es futuro del protagonista.

En cuestiones técnicas la difrección de fotografía a cargo de Michael Bauman fue clave para no caer en los estándares de las biopics actuales. Para retratar el verano utilizaron una cinematografía caracterizada por colores sumamente cálidos y una textura de grano muy marcada que le da vida al filme, Por otra parte la banda sonora funciona como un continuo contraste pero una pista bastante importante de lo que es la mente autodestructiva del protagonista porque mientras que las canciones comerciales de la película son vibrantes y libres, la música original compuesta por Jay McCarroll se diseñó especificamente para lograr este contraste.

Tony, tiene el potencial de una película biográfica, mismo que radica en lo que no está en la pantalla, esa historia de la que ya conocemos su desarrollo y en algunas ocasiones hasta el final. Y es que bien es cierto que de los inicios poco se sabe y el biodrama de la trayectoria misma se entreteje envuelta en momentos cumbre para contar un pedacito de un gran relato que creemos conocer. Al sumergirnos en la Provincetown de los 70, este filme expone cómo la soberbia juvenil de Tony se confronta con la disciplina de la cocina y la sabiduría de un mentor interpretado por Antonio Banderas, transformando una mentira impulsiva en un viaje del héroe que nos permite comprender la profundidad humana detrás de su evolución posterior. Finalmente, apoyada en una fotografía de tonos cálidos y una banda sonora que subraya su psique autodestructiva, la cinta culmina como un testimonio del doloroso tránsito hacia esa mayoría de edad kantiana, en la cual el individuo finalmente abandona su minoría de edad intelectual para asumir la autonomía y el peso de su propia existencia

  1. IMDB ↩︎

PÉRDIDA DE EQUILIBRIO

O de cuando las neurósis se encuentran (Polonia, 2025, 97 min)

Utrata równowagi es una película de Wiktor Bojanowski; en Latinoamérica se tradujo como Pérdida de equilibrio, y parece un buen título para describir la historia de Maja. Ella es una estudiante de actuación que no sabe si continuar con su carrera como actriz o darle un giro nada creativo a su vida. Sin embargo, en el montaje de su obra de titulación, se encontrará con un director que está de regreso después de dejar la escuela porque una estudiante se suicidó. La producción final que los estudiantes preparan antes de graduarse es Macbeth, de William Shakespeare. La elección de esta obra no es casualidad; además de la conocida superstición de “maldición” que rodea a la pieza en el mundo teatral, los temas de ambición ciega, traición, manipulación y la pérdida de la inocencia de Lady Macbeth reflejan la evolución psicológica que sufre la protagonista ante los juegos mentales de su mentor.

La trama de Maja fue escrita por el mismo director y Katarzyna Priwieziencew, y en ella nos detenemos a ver un cine con cierta influencia del mundo en el que fue filmado. Por un lado, las condiciones materiales son puestas de lado y nos concentramos en los sentires de la protagonista. La historia se complica cuando uno de los pilares que mantiene la estabilidad en la escena se va cayendo poco a poco para develar aspectos normalizados aún en estos tiempos. La premisa nos pone en un ambiente psíquico que se desenvuelve entre las diferentes miradas de cada uno de sus compañeros; además, el director no es precisamente el ejemplo pedagógico del año, lo que pondrá a nuestra protagonista en el filo del drama.

En cuestiones técnicas, esta película no se rompe la cabeza con un lenguaje cinematográfico complejo, sino todo lo contrario: es simple pero permite que la historia avance; no obstante, no deja pasar la oportunidad para inducir ansiedad en el espectador. Bojanowski utiliza luces estroboscópicas y una música en constante estado de trance compuesta por Wojciech Frycz. Estos elementos, sumados a una edición vertiginosa, contrastan radicalmente con planos extremadamente cerrados e íntimos, diseñados para capturar la asfixia emocional de los personajes.

Pérdida de equilibrio explora la encrucijada vital de Maja, quien se ve atrapada en una espiral de manipulación orquestada por un mentor cuya presencia evoca la tragedia y la pérdida del interés por terminar sus estudios. Esta narrativa se sumerge en una atmósfera psíquica asfixiante donde se normalizan conductas abusivas, revelando que el entorno académico puede convertirse en un escenario de vulnerabilidad cuando la pedagogía es sustituida por el ejercicio arbitrario de la autoridad. Los recursos técnicos, como el montaje vertiginoso y los planos cerrados, refuerzan esta sensación de angustia emocional y permiten que el espectador experimente físicamente el colapso psicológico que Bojanowski propone en su puesta en escena. Finalmente, el trasfondo sobre el mobbing y las tradiciones de iniciación en Polonia ilustra perfectamente las relaciones de poder de Foucault, pues demuestra cómo las instituciones operan como dispositivos de disciplina que vigilan y castigan el cuerpo del estudiante, normalizando el abuso bajo el pretexto de la formación artística.

  1. IMDB ↩︎

MARTY SUPREME

O de cómo sería hoy una tarde de cine en permanencia voluntaria (Estados Unidos,2025, 150min)

Marty Supreme, y no hay mejor forma de referirse al protagonista de esta película. Se trata de un joven de 25 años, estaodunidense, que busca la grandeza del deporte y la fama que un campeonato mundial. Ambientada en el siglo pasado, en la mitad para ser exactos, Marty Mausser (Timothée Chalamet) va mostrándo un gran talento, pero también un gran ego. –“tienes que creertela” les suena familiar(?)–. Así empieza el viaje de este antihéroe, que de narcisista peca mucho pero a la hora de jugar parece sostenerse, sobre todo a la película, que a partir de muchas convenciones con un cine de acción, entretenido, que te atrapa por sus secuencias. Sin embargo el camino de Marty es largo, además terco que ve cada situación en la que atravieza como un obstáculo que no merece la atención de reflexionar. Poco a poco se enrededa en un espiral de consecuencia en temas del amor, lo ético y deportivo que pondrán muchas veces en duda lo que está dispuesto a hacer para lograr su meta.

El guión escrito por Ronald Bronstein y Josh Safdie, en profundidad se deshila en varias de historias, lo que no significa que sea bueno, para la historia principal. Unos queran verlo camepón del mundo, otros que simplemente se haga cargo de sus actos. Se sabe ya que el camino es largo, por lo que hay momento es que veremos como una mujer toma el protagonismo por algunos momentos, que quizá este justificado desde una búsqueda de congruencia en el discurso. Porque lo cierto es que Marty, vemos totalmente lo contrario, asi que comparandolo con lo poco predecible que son las acciones y sitauciones que se mete para por fin tener un final. Por otra parte parece que lo que vemos está inspirado en un personaje en la vida real pero lo cierto es que el director mencionó que fue con historias, donde los protagonistas erán al igual que el protagonista un arquetipo inconfundible.

En cuestiones técnicas, este filme tiene una producción sólida, con una gran bibloteca de formas de contar historias pasando más por un montaje, que le da una mirada si bien familiar algo fresca, actual y que si logra una instantánea de lo que hoy seria una película dominguera en los ochenta, de hecho hasta mejor hecha –que un volver al futuro 3… digamos– Es con un estilo realista pero con cortes abruptos, superpocisión de diálogos y un diseño sonoro que asfixia y al mismo tiempo acompaña la grandilocuencia con la que ve a sí mismo Marty. Curiosamente usa un par de temas musicales tanto para abrir como para cerras… así que prepara la nostalgia.

Marty Supreme es como volver a esos éxitos ochenteros de historias triunfales con protagonistas en apariencia “normales” que vencían obstáculos, uno tras otro, pero siempre se la pasaban cool. Sin embargo, la cinta subvierte esta fórmula al presentarnos a un antihéroe narcisista cuyo innegable talento deportivo se ve ensombrecido por una terquedad absoluta, arrastrándolo a una espiral de conflictos éticos y personales que nacen de su incapacidad para reflexionar sobre sus propios actos. A través de un guion que se desglosa en múltiples hilos narrativos, explorando así un arquetipo inconfundible que se aleja de la predictibilidad convencional para cuestionar si el fin justifica el desorden moral. Esta película que si bien es para verse en casa, una tarde cualquiera, resulta interesante al detenerse en la construcción de personajes completamente egoístas más que exitosos pues en gran medida la vigencia del ideal hegemónico aun nos acecha.

  1. a24films ↩︎